La finca les ofrece entorno con amplios jardines poblados de palmeras, gran variedad de plantas y árboles autóctonos.
En el jardín hallará una refrescante piscina rodeada de césped donde podrán elegir entre sol o sombra para pasar sus horas de ocio y descanso.
También pueden disfrutar, en una parte del jardín, de una barbacoa con carácter y estilo mallorquín.
Las labores de restauración se han realizado respetando al máximo el carácter original de la casa.
Se encontraron textos y grabados, que hoy decoran el salón de la planta baja, que datan de 1714 por lo que se presume que la casa de edificó en esta época.